La vergüenza es muy parecida al colesterol. Hay una vergüenza buena que viene con la convicción de pecado, llevándote a cambiar y ser mejor persona; y hay otro tipo de vergüenza, la mala, que tapa las arterias espirituales, provoca un infarto al corazón y no te deja acercarte a Dios. Entonces, hay que entrenar nuestros corazones para que aprendan a escuchar la voz del Señor por encima de nuestra vergüenza y de nuestra culpa, ya que en la medida en que logremos reconciliarnos con lo que hemos sido y lo que hemos hecho, podremos crecer y ser libres en el Señor.
Fler avsnitt av Dante Gebel Live
Visa alla avsnitt av Dante Gebel LiveDante Gebel Live med Dante Gebel finns tillgänglig på flera plattformar. Informationen på denna sida kommer från offentliga podd-flöden.
