La ira y el enojo no dejan de ser sentimientos nobles que permiten catalizar emociones, al igual que la risa, la alegría y el llanto; pero si el enojo permanece en nosotros puede llegar a transformarse en un resentimiento que habita en lo profundo de nuestro ser y nos convierte en personas irascibles, tóxicas, llenas de un veneno que tarde o temprano va a infectar nuestras relaciones afectivas, laborales y sobre todo nuestra relación con el Señor. Por esto es importante que recordemos que el verdadero amor no lleva registro de las ofensas recibidas; para ser personas libres y sin rencores, debemos acordarnos de olvidar. La vida es demasiado hermosa para que el rencor nos quite la felicidad.
Fler avsnitt av Dante Gebel Live
Visa alla avsnitt av Dante Gebel LiveDante Gebel Live med Dante Gebel finns tillgänglig på flera plattformar. Informationen på denna sida kommer från offentliga podd-flöden.
