Hoy estaremos leyendo Genesis 37-38, Mateo 16 y el Salmo 17. Comenzamos con Génesis 37-38, donde nos encontramos con el inicio de la historia de José, uno de los relatos más conmovedores y transformadores en la Biblia. En Génesis 37, vemos cómo José, el hijo favorito de Jacob, provoca la envidia de sus hermanos debido a sus sueños y al trato preferencial que recibe de su padre. Esta envidia los lleva a venderlo como esclavo a unos mercaderes que lo llevan a Egipto. Aunque José pasa por momentos de sufrimiento, esta historia nos recuerda que Dios tiene un plan incluso en medio de nuestras adversidades. Génesis 37:28 dice: "Entonces, cuando se acercaron los ismaelitas, que eran mercaderes madianitas, los hermanos de José lo sacaron de la cisterna y se lo vendieron por veinte monedas de plata. Y los mercaderes lo llevaron a Egipto.". Lo que parece ser un acto de traición, Dios lo usará para cumplir Sus propósitos mayores.
En Génesis 38, encontramos la historia de Judá y Tamar, un relato complejo que nos muestra las consecuencias del pecado, pero también cómo Dios puede redimir incluso las situaciones más difíciles. Este capítulo nos recuerda que la línea de Jesús incluye a personas imperfectas, mostrando la profundidad de la gracia de Dios. Reflexiona: ¿Hay situaciones en tu vida donde parece que todo está perdido? ¿Confías en que Dios está obrando en medio de ellas para cumplir Su plan?
Ahora en Mateo 16, Jesús desafía a Sus discípulos a reconocer quién es Él. En el versículo 15, Jesús pregunta: "15 Entonces les preguntó: —Y ustedes, ¿quién dicen que soy? 16 Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente." (Mateo 16:15-16). Este reconocimiento marca un momento crucial en el ministerio de Jesús y en la vida de Sus discípulos, porque entender quién es Jesús transforma cómo vivimos y seguimos Su llamado.
Más adelante en este capítulo, Jesús les habla a Sus discípulos sobre Su sufrimiento, muerte y resurrección, y les llama a tomar su cruz y seguirle. En el versículo 24, dice: "24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme. ". Este pasaje nos desafía a vivir una vida de entrega, dispuestos a sacrificarlo todo por el Reino de Dios. Reflexiona: ¿Quién es Jesús para ti? ¿Estás dispuesto a tomar tu cruz y seguirle, aun cuando el camino sea difícil?
Finalmente, llegamos al Salmo 17, una oración de David en la que pide protección y justicia. En el versículo 6, David dice: "Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; inclina a mí tu oído, escucha mi palabra". Este salmo nos muestra cómo podemos acercarnos a Dios con confianza, sabiendo que Él escucha nuestras oraciones y nos protege en medio de las adversidades. En el versículo 8, David clama: "Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas". Este versículo nos recuerda que somos preciosos para Dios y que podemos encontrar refugio en Su presencia.
Fler avsnitt av La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)
Visa alla avsnitt av La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.)La Biblia en Un Año (con el pastor Julian G.) med Julian Gamba finns tillgänglig på flera plattformar. Informationen på denna sida kommer från offentliga podd-flöden.
